El Siglo de Oro del teatro español da un giro británico esta semana con la llegada de esta nueva producción que se representa durante cinco únicas funciones en el Barbican de Londres. Guillermo Nazara habla con su protagonista, Segismundo, para saber más sobre este espectáculo que recupera la obra que definió una era.
Tras estar de gira nacional, ¿qué se siente al protagonizar uno de los grandes clásicos españoles en uno de los teatros más prestigiosos del mundo?
Siento que voy a recordar este momento toda mi vida, e intentaré disfrutar de cada verso, de cada mirada con mis compañeros y de cada gesto de complicidad con el público.
¿Supone una responsabilidad añadida a la hora de interpretarlo ante un público extranjero?
Creo que La Vida es Sueño implica siempre una gran responsabilidad, y más cuando tenemos el privilegio de poder representar a Calderón, de llevar sus preguntas, tan vigentes a día de hoy, a los escenarios internacionales.
Ahora que por primera vez se representa internacionalmente, ¿habrá alguna diferencia con vuestras anteriores representaciones?
Hemos aprendido con Declan y con Nick que cada función, necesariamente, debe ser diferente . Bajo ese parámetro enfocamos la función cada noche, y creemos tanto en su fórmula que esperamos que así sea. Creo que la verdadera diferencia, en este caso, es cómo el público recibirá la propuesta, durante la función, y cómo eso modificará algo en el los actores, y por lo tanto, enriquecerá el espectáculo.
¿Qué es nuevo en este montaje en comparación con otras producciones?
Creo son muchos los factores que hacen de este montaje algo nuevo y la gran mayoría de ellos se los debemos a Declan y Nick. Si tuviera que elegir uno, diría que la horizontalidad con la que hemos tratado los personajes mostrando su lado más humano, hacemos que el público entre en empatía de una forma más natural y pueda sentirse identificado en sus miedos, sus inquietudes, etc.
¿Qué retos encuentras tanto al construir como dar vida a un personaje con 400 años de recorrido?
Declan nos ha hablado desde el primer momento de que todos escondemos a nuestro Segismundo, por vergüenza, por miedo, por temor a mostrarnos desnudos ante el mundo. Conectar con esa parte de mi, encontrar mi Segismundo, donde lo tenía escondido, ha sido y seguirá siendo un reto cada noche en el escenario, espero que hasta la última función.

Honor, destino, la búsqueda de la libertad. ¿Seguimos conectados con los temas de la obra hoy en día?
Podríamos hablar durante horas sobre cómo esos tres conceptos han evolucionado con el paso del tiempo, pero creo que todos ellos conectan directamente con una pregunta que sigue vigente hoy en día; “¿Qué es la vida?”. Conectan con esa llamada de atención al mundo, ese “Hola, estoy aquí” tan necesario hoy en día para sentir que existimos. Como dice Declan a menudo “No tenemos miedo a la muerte, tenemos miedo a no existir”
¿Hay un paralelismo entre Segismundo y el ser humano actual?
Creo que existe un gran paralelismo entre las preguntas que plantea Calderón por medio de Segismundo y las preguntas que el ser humano se hace cada mañana en la actualidad. Las grandes preguntas existencialistas se mantienen a lo largo del tiempo.
¿Es la vida un sueño?
Muy buena pregunta. Creo que nadie lo sabe. La gente sufre, muere, hay guerras, ocurren atrocidades a diario… creo que esto que vivimos no parece un sueño, no al menos como nos gustaría soñarlo.
¿Por qué ver este montaje de La Vida es Sueño?
Creo que bajo la batuta de Declan y Nick, hemos construido un espectáculo alejado de toda esa pátina de pieza de museo que suele acompañar a los montajes del siglo de oro español, haciendo que el público forme parte de ese tercer personaje que plantea Calderón (el pueblo), y construyendo un lenguaje escénico tan lúdico como cercano, e incluso divertido, sin desperdiciar la profundidad filosófica que que contiene el texto original.
Todas las imágenes son obra de Javier Naval.
La Vida es Sueño se representa en el Barbican Theatre de Londres del 13 al 16 de abril. Las entradas están disponibles en est link.

